4/8/08

La vida por delante

Película escrita y dirigida en 1958 por Fernando Fernán Gómez
Actores: Analía Gadé, Fernando Fernán Gómez, Pepe Isbert, Manolo Aleixandre, Rafael Bardem...
Sinopsis: Antonio (Fernando Fernán-Gómez) y Josefina (Analía Gadé) son una pareja que, tras acabar la carrera, ella de doctora y él de abogado, buscan trabajo para poder comprarse un piso y casarse , pero ambas cosas están llenas de dificultades y despropósitos...
"La vida por delante" fue la segunda película del prolífico actor, escritor y director , recientemente fallecido, Fernando Fernán Gómez.
Tras su debut en "Manicomio" como co-director, la atribulada y extensa carrera de Fernán-Gómez como cineasta se ha visto ninguneada frecuentemente tanto por la industria, como por la crítica, y porque no decirlo también, por un público desinformado y lleno de prejuicios . Siendo así más conocida su carrera como actor en teatro y en films de otros directores.
Esta película, clasificada en su momento como comedia, es una apuesta arriesgada por su crítica feroz y amarga de una España que se presentaba como próspera y feliz en tiempos de una larga y densa postguerra. En muchos aspectos de su forma, es innovadora y creativa, utilizando el propio movimiento de la cámara al servicio de la ironía. El film narra la búsqueda de la felicidad por parte de unos recien casados en la España franquista.
En ella encontramos, no solo unos diálogos muy bien cuidados y medidos además de concatenados de situaciones absurdas y amargas que explican con pequeños detalles, aparentemente cotidianos , el desolado momento social y cultural de este pais.Presten especial atención a la narración de los hechos en el accidente, ( video en archivo adjunto) una de las secuencias más hilarantes, irónicas y críticas del cine español.
Recomendación: "La silla de Fernando". Dir , David Trueba

3/8/08

Eros y Psique.

" Afrodita, diosa de la belleza, se sintió muy celosa al saber de la existencia de la inmensa belleza de una mujer mortal llamada Psique. Furiosa , le pidió a su hijo Eros que usara sus flechas doradas para lograr que Psique , como venganza, se enamorase del hombre más monstruoso del mundo. Mientras tanto, los padres de Psique estaban preocupados por la soltería de su hija. Consultaron un oráculo que les dijo que ella no estaba destinada a ningún amante mortal, sino a un monstruo que vivía en la cima de cierta montaña. Psique se resignó a su destino y subió a la cumbre de un monte, donde fué abandonada a su suerte . Allí Céfiro, el viento del oeste, la bajó flotando suavemente hasta una cueva de la montaña. Psique entró y se sorprendió de hallarla llena de joyas y adornos. Eros al verla , sorprendido por su inmensa belleza, se había rozado con una de sus propias flechas, enamorándose de ella al instante; la visitaba cada noche en la cueva, no pudiendo resistirse al amor de Psique.
En el deseo de desposarse , Eros le pidió solo una condición: Que no encendiese jamás ninguna lámpara para ver su rostro porque no quería que supiera quién era. Tiempo después, Psique quiso visitar a su familia. Eros temía el encuentro, pero tuvo que acceder.
Sus dos hermanas, celosas de ella, y bajo el argumento de que debía saber como era el rostro de su amado, la convencieron para que encendiera una lámpara mientras ambos dormían y así poder verle. Psique lo hizo, reconociéndolo al instante; pero una gota de aceite caliente cayó de la lámpara al pecho de Eros y éste se despertó y huyó volando. Psique buscó , desesperada , a su amante por buena parte de Grecia, tropezando finalmente con un templo a Ceres y Juno, quienes le hablaron , diciéndole que la mejor forma de encontrar a Eros era buscar a su madre, Afrodita, y ganarse su perdón y bendición.
Psique encontró un templo a Afrodita y entró en él. Afrodita oyó sus ruegos, pero le impuso como condición, que pasara diversas y dificilísimas pruebas . En la primera, Afrodita le pidió que ordenara unos montones de mijo, maiz , garbanzos, lentejas y trigo, todo mezclado. Empezó a ordenar el grano en montones pero el plazo solicitado por la diosa, era imposible de cumplir. Imposible hacerlo en una sola noche. Rogó ayuda y logró que las hormigas la ayudaran. Luego , Venus le solicitó un vaso de agua de una fuente situada en un paraje tenebroso y lleno de dragones, Psique pidió ayuda y el águila de Júpiter le llenó el vaso, logrando cumplir el encargo de la airada Afrodita.
Afrodita le pidió luego que fuese a un monte donde pastaban unas ovejas y consiguiese su suave y dorada lana. Psique fue al campo y vio las ovejas, pero fue detenida por el dios del río que tenía que cruzar para llegar al campo. Éste le dijo que las ovejas eran rabiosas y brutales y podían matarla , con sus enormes cuernos , en un instante , pero que si esperaba hasta mediodía, las ovejas irían a buscar la sombra al otro lado del campo y se dormirían, y que entonces podría coger la lana enganchada en las ramas y la corteza de los árboles y llevársela a la diosa. Psique así lo hizo . Por último, Afrodita le solicitó a Psique que bajara al Hades y le pidiera a Perséfone, reina del inframundo, que le llenara una cajita con la belleza que había perdido por cuidar a su hijo Cupido . Psique, comprendiendo que esta prueba terrible la llevaría a la muerte, fué a una torre decidiendo que el camino más corto al inframundo sería el suicidio; pero una voz la detuvo en el último momento y le indicó el modo que le permitiría entrar y regresar con vida del Hades . Psique , atendió al consejo de que lo principal era que no les tocara con la mano. Así apaciguó a Cerbero, el perro de tres cabezas, con pan y sopa y pagó a Caronte, también sin tocarlo, una primera moneda para que la llevase al Hades. Se encontró por fin con Perséfone, que le entregó la preciada caja. Pagó a Caronte la segunda moneda y abandonó el inframundo . Al salir, presa de la curiosidad, decidió abrir la caja y tomar un poco del ungüento que, supuestamente contenía, para que Eros la amara para siempre ; pero la caja contenía solo polvo , que la sumió en un sueño infernal .
Eros, que la había perdonado porque la amaba , voló hasta su cuerpo y limpió el sueño de sus ojos, suplicando entonces a Afrodita su perdón y a Zeus su permiso para casarse con Psique. Éstos accedieron y Zeus hizo que Hermes la raptara para llevarla al Olimpo y así conceder a Psique la inmortalidad . Psiqué fué perdonada . Afrodita bailó en la boda , y la hija que ambos tuvieron se llamó Placer".

( Las Metamorfosis- El asno de oro . Lucio Apuleyo) Escultura de Antonio Cánovas.

2/8/08

JUGAR CON PAPEL


"No digais de mí que, débil, renuncié
al oficio de mis mayores, y que huí del mar,
de las torres que erigimos y las luces que encendimos,
para jugar en casa, como un niño, con papel.
Decid más bien: En la tarde del tiempo
una esforzada familia se sacudió de las manos
la arena del granito, y, mirando en la distancia
cómo a lo largo de la resonante costa sus pirámides
y altos monumentos atrapaban al agonizante sol,
sonrió con satisfacción, y a esta pueril tarea
dedicó en torno al fuego las horas del anochecer".

R. L. Stevenson
«Es como si al irme involucrando en la literatura, hubiese utilizado todos los símbolos posibles sin haber penetrado realmente su significación. Ha dejado de tener cualquier significación vital para mí. Las palabras han matado a las imágenes o las está ocultando. Una civilización de palabras es una civilización perpleja. Las palabras crean confusión. Las palabras no son la palabra. El hecho es que las palabras no dicen nada, si lo puedo expresar de ese modo... No hay palabras para la experiencia más profunda. Cuanto más trato de explicarme a mí mismo, menos me comprendo. Por supuesto, no todo es indecible en palabras, solamente la verdad viva.» Eugène Ionesco

1/8/08

El sentido de la vista. John Berger

"La persona amada representa el potencial de uno mismo. El potencial de uno mismo para la acción es ser amado una y otra vez por la persona amada. La activa y la pasiva se vuelven reversibles. El amor crea el espacio para el amor. El amor de la persona amada "completa" -- como si estuviéramos hablando de una sola acción en lugar de dos -- el amor de quien la ama.
Con todas las personas de quienes no estamos enamorados tenemos demasiado en común para estar enamorados. Sólo se siente pasión por lo opuesto. No existe camaradería en la pasión. Pero la pasión puede dar el mismo grado de libertad a los dos amantes. Y la experiencia compartida de esta libertad -- una libertad que en sí misma es astral y fría -- puede dar lugar a que surja entre ellos una ternura incomparable. Una vez tras otra, el despertar de la pasión supone la reconstitución de lo opuesto.
Una tercera persona no acierta a ver claramente las modalidades de la oposición. Y lo que es más, éstas resultan continuamente transformadas en la relación subjetiva de los amantes. Cada nueva experiencia, cada nuevo aspecto del caracter del otro que queda desvelado, hace necesario el volver a definir las líneas de la oposición. Es un proceso de imaginación que no tiene fin. Cuando cesa se acaba la pasión. Concebir al ser querido como todo lo que no es uno mismo significa que los amantes forman juntos una totalidad. Juntos pueden ser cualquier cosa, pueden serlo todo. Esto es lo que la pasión promete a la imaginación. Y es en virtud de esta promesa por lo que la imaginación trabaja sin descanso trazando y volviendo a trazar las líneas de la oposición.
Los amantes incorporan el mundo entero a su totalidad. Todas las imágenes clásicas de la poesía amorosa lo confirman. El río, el bosque, el cielo, los minerales de la tierra, el gusano de seda, las estrellas, la rana, el búho, la luna, "demuestran" el amor del poeta.
La poesía expresa la aspiración a esa "correspondencia", pero es la pasión la que la crea. La pasión aspira a incluir el mundo entero en el acto de amar. El hecho de querer hacer el amor en el mar, volando por el cielo, en esta ciudad, en aquel campo, sobre la arena, entre las hojas caidas, con sal, con aceite, con frutas, en la nieve, etc., no significa que se precisen nuevos estímulos, sino que expresa una verdad que es inseparable de la pasión.
La totalidad de los amantes se extiende, de manera diferente, a fin de incluir el mundo social. Todos los actos, cuando son voluntarios, se llevan a cabo en nombre de la persona amada. Lo que el amante cambia entonces en el mundo es una expresión de su pasión.Y, sin embargo, la pasión es un privilegio. Un privilegio económico y cultural.
Ciertas actitudes son incompatibles con la pasión. No es una cuestión de temperamento. Un hombre precavido, un hombre ruin, una mujer deshonesta, una mujer letárgica, una pareja siempre malhumorada pueden sentir pasión. Cuando una persona rechaza la pasión en general -- o se siente incapaz de seguir una pasión ya nacida, transformándola así en una mera obsesión -- es porque se niega a aceptar la totalidad de ésta. En la totalidad del amante -- como en cualquier otra -- se incluye también lo desconocido; ese elemento de lo desconocido que aparece asimismo evocado por la muerte, el caos, las situaciones extremas. Quienes están condicionados a tratar lo desconocido como algo exterior a ellos mismos, como algo contra lo que tienen que estar continuamente tomando medidas, vigilantes, pueden rechazar la pasión. No se trata de que teman lo desconocido. Todo el mundo lo teme. La cuestión es saber en dónde se sitúa lo desconocido. Nuestra cultura nos anima a localizarlo fuera de nosotros. Siempre. Incluso se considera que la enfermedad es algo que viene de fuera. El localizar lo desconocido como algo que existe ahí fuera es incompatible con la pasión.
La totalidad de la pasión oprime (o socava) al mundo. Los amantes se aman con el mundo. (Al igual se podría decir que con todo su corazon o con sus caricias.) El mundo es la forma de su pasión, y todos los sucesos que experimentan o imaginan constituyen la iconografía de su pasión. Por eso la pasión está dispuesta a arriesgar la vida. Se diría que la vida es tan sólo la forma de la pasión".

Fragmentos: Capt "Una noche en Estrasburgo"

Federico García Lorca

¡Qué esfuerzo!
¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
Y el caballo,
¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,
¡qué rosa gris levanta de su belfo!
Y la rosa,
¡qué rebaño de luces y alaridos
ata en el vivo azúcar de su tronco!
Y el azúcar,
¡qué puñalitos sueña en su vigilia!
Y los puñales diminutos,
¡qué luna sin establos, qué desnudos,
piel eterna y rubor, andan buscando!
Y yo, por los aleros,
¡qué serafí n de llamas busco y soy!
Pero el arco de yeso,
¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!,
sin esfuerzo.

C.G.Jung